HERMANDAD DE JESÚS CAMINO DEL CALVARIO


procesion del encuentro 0bA finales de los años cuarenta un grupo de personas, deseosas que en Aranda adquiera un mayor realce procesional la Semana Santa, se ponen en contacto con el párroco D. Gaudencio Moreno para que les asesore y les ayude en sus proyectos. Comenzaba el año 1950 cuando dicho párroco, acompañado de D. Alejandro de la Higuera, artesano y artista local, viajan a Madrid para adquirir las imágenes que desfilarían paulatinamente en los siguientes años; en la casa de Santa Rufina comprometen los pasos de la Entrada de Jesús en Jerusalén (conocida como la Borriquilla), la Oración de Jesús en el Huerto, Jesús Camino del Calvario (conocida como la Caída) y la Flagelación (conocida como los Azotes a la Columna), el presupuesto total fue de 25.000 ptas. que se consiguieron mediante rifas y donativos, todas estas imágenes procedían de los Talleres de Arte Cristiano de Olot (Gerona). En el programa de 1954, primero en el que figura la programación de la Semana Santa, puede leerse: Lunes Santo, a las 8 de la noche Vía Crucis penitencial con el paso de la "Flagelación" saliendo de la ermita del Santo Cristo por la misma calle, Plaza del Caudillo, Reyes Católicos, para terminar en Santa María con la adoración a las llagas del Señor, (figura en la procesión del Viernes Santo a cargo de las Cofradías de San Cristóbal y San Crispín), y continua, Martes Santo, a las 8 de la noche procesión de las caídas, saliendo con el paso de "la Caída del Señor" desde la Virgencilla por la calle de Arias de Miranda a Santa María, donde se terminará con el canto del miserere con predicación alusiva al acto, (figura en la procesión del Viernes Santo a cargo de las Cofradías de San José y San Antonio).

En el año 1956 se reorganiza la Semana Santa pasando los actos de la Flagelación al Martes Santo y los de la Caída al Miércoles Santo. En 1958 todo estaba programado cuando el sábado, 14 de marzo, víspera de Domingo de Ramos, se hunde por ruina la ermita del Santo Cristo, matando a dos personas, madre e hija, que cuidaban de la ermita y quedando seriamente dañado el paso de la Flagelación; al año siguiente los dos pasos dejan de procesionar, se sabe que el paso de la Flagelación es trasladado a los almacenes municipales de la parada, y posteriormente, al derribarse hacia el año 1959 la ermita de la Virgencilla, por motivos urbanísticos, el paso de la Caída del Señor va a parar primeramente a los almacenes de Mateos, trasladándose tiempo después a la parada; como ninguno de los dos llegó a tener
cofradía propia quedaron sumidos en el olvido hasta tal punto que de ellos nunca más se supo, las imágenes terminaron por desaparecer desconociéndose qué se hizo con ellas y donde fueron a parar.
En 1994, recién concluida la Semana Santa, un grupo de jóvenes arandinos se pone en contacto con la coordinadora de cofradías porque quieren fundar una nueva hermandad y su deseo es procesionar la imagen de la Caída; con las orientaciones de la coordinadora y la confección de los estatutos queda fundada, en el año 1995, la "Hermandad de Jesús Camino del Calvario" con sede en la parroquia de Santa Catalina en el populoso barrio del mismo nombre. Tras la búsqueda infructuosa del paso desaparecido, mediante rifas y aportaciones personales, compran en Olot las dos imágenes principales de las cuatro que componían el conjunto, Cristo caído y el Cirineo que le sujeta la cruz, siguiendo un modelo similar al desaparecido. De común acuerdo con la hermandad de Nuestra Señora de los Dolores desfilan el Martes Santo realizando el acto del encuentro de Jesucristo y su madre en el camino del Calvario. En el programa del año 1995 puede leerse: "Martes Santo, 11 de abril, 20,30 horas, partiendo de la iglesia parroquial de Santa Catalina, procesión de la Hermandad de "Jesús Camino del Calvario" con el recorrido: Avda. de Burgos, Santiago, Carrequemada, Arco Isilla (donde tendrá lugar la ceremonia del encuentro), Isilla, Plaza del Trigo, Boticas, Plaza de Santa María, terminando en la Plaza de los Tercios". En el año 1996 se adquieren, mediante donativos, las dos imágenes de los sayones que completan el paso para igualarlo con el desaparecido. La hermandad, que desde el momento de su fundación admite a la mujer en sus filas, está comprometida con las actividades de la parroquia en la que está ubicada y abierta a cofrades de todo Aranda, procesionando el primer año con 105 hermanos llegando en la actualidad a 228, cuenta con banda de cornetas y tambores propia y su hábito, confeccionado en tela de raso, lo componen túnica y capuchón de color amarillo-dorado, botonadura y capa morada, cíngulo a dos colores como los de su traje, guantes blancos y zapatos negros; en la esclavina del capuchón, va bordado en color marrón, sobre fondo blanco, el emblema de la hermandad, que consiste en una cruz sobre una corona de espinas y sobre la cruz tres clavos y en la capa a la altura del hombro izquierdo otro bordado, con la cara de Cristo caido, dentro de una corona de espinas morada, se alumbran con báculo rematado en farol. Celebran su fiesta anual el cuarto domingo de cuaresma.

En el año 2013 se encarga una Santa Ceana, al imaginero murciano Domingo Garcia, de la escuela de Salcillo, de estilo Barroco, en tallas completas de 1,70 metros de altura y madera de cedro macizas.  El grupo escultórico está compuesto por Jesús y los doce apostoles. Cada una de las figuras adopta una expresión y actitud que refleja su carácter y está acorde con la situación bíblica que representa, así: Cristo, está sereno con el rostro expresivo y equilibrado, partiendo el pan. San Pedro está dialogando con el maestro girando la cabeza ligeramente. San Andrés presenta un rostro de admiración girando la mirada en cristo. San Judas Tadeo con las manos cruzadas y completamente conmovido. San Felipe en actitud reflexiva separando las manos. San Simón asombrado ante lo que está ocurriendo. Judas iscariote, siniestro, acorde con la traición que está rumiando. Santiago el Mayor expresa sufrimiento y angustia. San Bartolomé mantiene la compostura. San Mateo en actitud de levantarse del asiento. Santo Tomás comtempla admirado a Jesús. Santiago el Menor dirige la mirada al cielo en actitud de súplica. San Juan torna mirando a Jesús contemplando la Eucaristía. Todo ello soportado sobre un trono, realizado en madera de cedro tallada sin calar y lacado en frío de 240x420x50 cm, con alegorías de la Santa Cena y emblesmas de nuestra hermandad en estilo castellano y que procesiona por primera vez en la semana santa del año 2015.